Don José Urbina, el visionario que voló a la eternidad
- 12 ene
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Hablar de don José Urbina Amorocho es hablar de uno de los grandes empresarios que ha dado Colombia. Un visionario hecho a pulso, pionero en la masificación del gas, filántropo comprometido y profundo enamorado de su tierra nortesantandereana.

Su nombre está ligado a la historia moderna de Cúcuta no solo por su capacidad empresarial, sino por su vocación de servicio. Fue el impulsor de la reactivación de las fiestas julieras en los años sesenta, celebraciones en las que conoció a Anita Ibarra, reina de aquellas festividades y compañera de vida, con quien formó una familia de la que nacieron sus hijos Nicolay y Claudia.
Por iniciativa suya, las fiestas fueron retomadas nuevamente en 1975 para conmemorar el centenario del terremoto que destruyó a Cúcuta, devolviéndole a la ciudad una memoria colectiva que parecía dormida.
Hombre de gustos sencillos, disfrutaba de un buen sancocho cucuteño servido sobre hojas de plátano. No tuvo títulos académicos, pero sí un olfato privilegiado para los negocios, una intuición aguda que le permitió anticiparse a los tiempos y que, en más de una ocasión, dio lecciones prácticas a expertos en economía y finanzas.
Desde la Fundación Prodefensa de Cúcuta, junto a Alfredo Díaz Calderón, promovió la creación de escuelitas de fútbol y baloncesto en barrios marginales, convencido de que el deporte era una herramienta de inclusión, disciplina y esperanza. Fundó Radio San José, fortaleciendo la comunicación regional, y protagonizó uno de los gestos más recordados de su generosidad empresarial al salir al rescate económico de la revista Semana cuando estuvo al borde del cierre.
Don José falleció el 11 de enero de 2026. Con su partida se fue uno de los grandes.
Nació en Arboledas, Norte de Santander, y desde muy joven mostró una vocación emprendedora inusual. Recorrió los pueblos del departamento vendiendo radios transistores y grabadoras hasta reunir el capital que le permitió fundar el emblemático Almacén Olímpico, donde miles de familias pudieron acceder, mediante el sistema de cuotas, a electrodomésticos y mobiliario para hogares y oficinas.
Su visión empresarial lo llevó a fundar Norgas, empresa que transformó el acceso al consumo energético en Norte de Santander, y Colgás, una de las compañías de distribución de gas más importantes del país, consolidando su legado en el sector energético nacional.
La filantropía ocupó un lugar central en su vida. En la Universidad de los Andes creó la Beca José Urbina Amorocho, destinada a apoyar a docentes en el desarrollo de proyectos de innovación educativa, mediante una alianza entre su familia y la institución, en beneficio de los nortesantandereanos.

En la Universidad Francisco de Paula Santander donó un edificio destinado a proyectos de investigación, reafirmando su compromiso con la educación como motor de desarrollo.
Este influyente arboledano dejó el mundo terrenal habiendo sembrado huellas profundas e imborrables. Y aunque le tenía miedo a volar, algo que debía hacer con frecuencia por exigencias de su vida empresarial, emprendió finalmente el vuelo definitivo, ese del que no se regresa, hacia la eternidad.
Por Mary Stapper
Opiniones y Crónicas
Adiós a José Urbina Amorocho: El visionario que transformó la energía en el Oriente Colombiano.
La región y el sector energético del país están de luto tras el fallecimiento del reconocido empresario y líder gremial José Urbina Amorocho. Su partida deja un vacío profundo en el empresariado, pero un legado imborrable en la historia del desarrollo industrial de Norte de Santander y la economía nacional.
Un pilar del desarrollo regional
Urbina Amorocho no fue solo un empresario; fue un estratega que entendió que el progreso de Norte de Santander estaba ligado a la eficiencia energética. Como pieza clave en la consolidación del servicio de gas natural en el oriente del país, facilitó que miles de hogares e industrias tuvieran acceso…
Q.E.P.D.